El choro y el tango comparten la misma raíz en sus esencias, desde sus orígenes en el Brasil o el Río de la Plata. Para comprobarlo, bastará con estar esta noche, desde las 21, en el auditorio de la Federación Económica de Tucumán (San Martín 427) cuando tenga lugar el concierto “Tradiciones urbanas en diálogo latinoamericano”. El recital es en adhesión al Septiembre Musical.
Alejandro Aldana (violín), Leonardo Hilsdorf (piano) y Gustavo Ananías (clarinete) serán los responsables de demostrar la convivencia entre ambos estilos, y en la confluencia de trayectorias entre músicos brasileños y argentinos, en su primera presentación en la provincia. Durante el encuentro, los músicos alternarán presentaciones solistas, en dúo y en la formación completa con los tres instrumentos.
El programa se desarrollará con un repertorio brasileño poco escuchado en la provincia: por el choro se incluye “Quando me lembro de você”, de Luperce Miranda; “Impressões seresteiras”, de Heitor Villa-Lobos; “Aria”, de Radamés Gnattali; “Luz”, de Edmundo Villani-Côrtes; obras de Tia Amélia; “Carinhoso” y “Um a zero”, de Pixinguinha; y “Anthology of emotions”, de Clarice Assad. Lo argentino estará representado por “Adiós Nonino” de Ástor Piazzolla, con arreglo original de Laércio de Freitas, y por el contemporáneo Alex Nante, con su tema “Sueños y visiones”.
“Ambos géneros surgieron en el contexto de las transformaciones urbanas latinoamericanas a finales del siglo XIX e incorporaron diferentes influencias culturales hasta convertirse en importantes expresiones de las identidades de cada país. La formación de cámara permite explorar estos acercamientos a través de diferentes combinaciones y poner de relieve tanto las raíces populares como la elaboración técnica y armónica de las obras seleccionadas”, se plantea como presentación oficial.
El proyecto integral promover la circulación internacional de la música instrumental brasileña y fortalecer el intercambio artístico entre ambos países, dentro de políticas culturales institucionales del Estado de San Pablo. En ese contexto, los tres músicos brindarán hoy masterclasses en el Instituto Superior de Música de la Universidad Nacional de Tucumán (Chacabuco 242).
Desde Rosario
“Estamos muy felices y agradecidos de tener esta posibilidad. Mi familia es de Rosario y siempre tuve mucha curiosidad por conocer esta ciudad con tanta riqueza y tradición musical, y con tantos músicos fantásticos reconocidos internamente. Estamos con muchas expectativas y con ganas de interactuar con los artistas locales en esta ocasión”, anticipa Aldana, quien está radicado en Brasil, donde es concertino de la Orquesta Sinfónica del Teatro Municipal de San Pablo desde 2016. En esa ciudad es director y fundador del San Pablo Chamber Soloists, cuyo álbum “Radamés” fue nominado al Latin Grammy 2025 en la categoría de Música Clásica. Como solista, ha actuado en las más importantes orquestas de América Latina, incluyendo la Filarmónica del Teatro Colón.
“La selección está conformada por estilos y ritmos musicales característicos de cada país. De la misma manera que el tango argentino nació en la portuaria de Buenos Aires, el choro brasileño surgió en el siglo XIX en la ciudad portuaria de Río de Janeiro y es un estilo que mezcla música europea de los migrantes con los ritmos afrobrasileños locales”, explica el intérprete.
Otro punto de contacto en sus orígenes fue el dejo de tristeza que atraviesa los dos estilos. “Si bien el choro, como su propio nombre lo dice en portugués, es en general un ritmo melancólico, existen también temas más alegres y festivos como es el caso del choro que vamos a interpretar de Pixinguinha, uno de los compositores más importantes de Brasil”, explica.
“Todos los brasileños que vamos a interpretar tienen la particularidad de transitar entre lo clásico y lo popular, como podrá apreciarse. También vamos a tocar Piazzolla y una obra del joven compositor reconocido internacionalmente Nante, compuesta originalmente en 2023, revisada en 2026 y que será tocada por primera vez ahora en Tucumán. Elegimos estos autores porque son exponentes de altísima calidad, muy diversos entre sí y que transmiten justamente una historia muy importante de la música regional”, detalla.
Trayectorias
Hilsdorf está desarrollando una intensa temporada internacional, que contempla más de 20 conciertos en 10 países durante este segundo semestre, con presentaciones en Asia, Europa y América del Sur. El pianista ganó más de 10 premios en concursos internacionales y se formó con María João Pires en la Chapelle Musicale Reine Elisabeth, en Bélgica. Es doctor en Estudios Culturales y desarrolla proyectos e investigaciones relacionados con el impacto social de la música.
Ananías es oriundo de Piracicaba, en el interior del estado de San Pablo. El clarinetista comenzó a estudiar música a los 13 años en el Projeto Guri de su ciudad y construyó una trayectoria marcada por el diálogo entre la música clásica y la popular. Se recibió en la Universidade Estadual Paulista (Unesp) y en la Academia de Música de la Osesp, y formó parte de numerosas agrupaciones. Es docente en formación musical y musicoterapia en su ciudad.
Así, mientras Aldana y Hilsdorf poseen trayectorias vinculadas al circuito internacional, Ananias aporta una mirada más local y popular. “Esta diversidad encuentra en el repertorio elegido un punto de convergencia”, se resalta en la promoción.
Día nacional: el origen en debate del nombre
Desde comienzos de este siglo, todos los 23 de abril se conmemora el Día Nacional del Choro en el Brasil, como homenaje al nacimiento de Pixinguinha, uno de los principales referentes del género. Se especula que su nombre deriva de la manera “chorosa” (llorosa en portugués) de tocar; pero otra versión lo vincula con la palabra “xolo”, un tipo de baile que reunía a los esclavos de las haciendas. Popularmente se lo llama chorinho, y en su despliegue engloba una música popular e instrumental de alta exigencia en la ejecución para los solistas. Surgió probablemente a mediados de 1870 en Río de Janeiro, y en su inicio fue considerado una forma autóctona de tocar ritmos extranjeros como el vals, el chotis y la polca, pero luego tomó identidad propia. La libre improvisación en torno a una melodía caracteriza al choro moderno.